30 abril 2013

El libro 'La Estrella del Camino', de Francisco Valiñas, regalo institucional del Presidente de Ecuador al Papa Francisco

Portada del libro "La Estrella del Camino",
del Dr. Francisco Valiñas
El Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa, ha regalado al Papa Francisco un ejemplar del libro "La Estrella del Camino", obra del historiador del Arte español, Dr. Francisco Manuel Valiñas López (Universidad de Granada), con imágenes del fotógrafo ecuatoriano Christoph Hirtz. El obsequio, con carácter institucional, se ha producido al hilo de la primera visita oficial del presidente ecuatoriano a la Ciudad del Vaticano. Junto al libro, el Pontífice ha recibido un sombrero de paja toquilla y un cuadro de la Virgen Dolorosa.

El Presidente Correa recibido por el Papa Francisco.
"La Estrella del Camino. Apuntes para el estudio del belén barroco quiteño" fue publicado conjuntamente por el Gobierno del Ecuador, a través del Instituto Metropolitano de Patrimonio Cultural, y el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de España. Se presentó en Quito el 14 de diciembre de 2011, en la iglesia del convento del Carmen Bajo, cuya clausura fue abierta al público, por primera vez en la historia, con este motivo.

La obra es una rigurosa investigación académica, basada en el análisis detenido de los restos conservados y su implicación con la literatura y las costumbres de su tiempo. Durante los siglos XVII y XVIII, la producción artística del entorno quiteño madura una personalidad propia y bien definida, que le valdrá un crédito unánime hasta mucho más allá de sus fronteras. La ciudad se convierte en un activo centro de manufactura y comercialización de obras de arte, de piezas de pintura, escultura y orfebrería, demandadas con avidez por un público conocedor y amante de sus buenas cualidades. Las creaciones de bulto, en especial, gozarán de enorme consideración y serán objeto de una amplia experimentación creativa, depurando progresivamente sus rasgos estéticos más determinantes y perfilando, tanto sus mensajes iconográficos, como su adaptación a la creciente exigencia del mercado.

Las piezas destinadas al belén jugarán un papel preponderante, como se deduce del elevado número y la extraordinaria calidad de lo que ha llegado hasta nosotros. El belén constituirá uno de los campos de acción más recurrentes para los artistas de Quito, y harán de él su mejor observatorio y centro de interpretación de la realidad que les rodeaba y de la que ellos mismos forman parte.

[Fuente: Quito Patrimonio Cultural de la Humanidad]